diferencias entre cemento y mortero para obras y reformas

Diferencias entre mortero y cemento

A la hora de realizar reformas en nuestro querido y dulce hogar o en un local comercial que podamos llegar a tener en construcción, existen una gran variedad de materiales de construcción que en virtud de la obra a realizar, podamos llegar a necesitar y por ello, al ser el mortero y cemento uno de los más utilizados para cualquier reforma, te vamos a contar a continuación tanto las principales diferencias entre ellos, así como los materiales más utilizados y sus diferencias, para que puedas conocer cuándo utilizar cada uno de ellos.

¿Qué es el cemento?

De forma coloquial y para que lo entiendas sin importancia de tus conocimientos en albañilería, podemos definir el cemento como un hidráulico que necesita ser mezclado con agua para su utilización.

Debido a su similitud hablando visualmente, es común confundirlo no solo con el mortero que definiremos a continuación, sino que también con el concreto.

¿Qué es el mortero?

Al hablar de mortero lo hacemos para referirnos a la mezcla de cemento y arena, lo que se traduce en mayor firmeza a la hora de aplicar este producto.

Por tanto, ahora que conocemos un poco más en detalle que son cada uno de los términos mencionados anteriormente, podemos resumir que sus principales diferencias son que mientras el cemento necesita agua, el mortero usa el cemento como materia principal para crear un compuesto al ser mezclado con arena.

Tipos y cualidades del cemento

Ahora que ya conoces las principales diferencias entre el mortero y el cemento, nos centraremos en este último debido a los diferentes tipos que existen en el mercado, posteriormente, haremos lo mismo con el mortero. ¡Vamos a ello!

Cemento gris: también conocido con el sobrenombre de “portland”, estamos ante el tipo de cemento más habitual en todo tipo de obras y reformas, siendo uno de los productos imprescindibles en el sector de la construcción.

Entre sus usos más habituales, está el de ser utilizado como hormigón o construcción de muros.

Cemento blanco: con menor resistencia que el gris citado en el punto anterior, este es el material idóneo como aglomerante para hacer morteros de cal.

Cemento rápido: similar al cemento gris, su principal diferencia es la rapidez de fraguado, por lo que para zonas donde dispongamos de menos tiempo para su aplicación, como pueden ser zonas de agua, este es el cemento que debería ser utilizado. También es habitual para la creación de estructuras.

Tipos de morteros y cualidades de estos

Y como lo prometido se dice que es deuda, toca el turno de conocer un poco más a fondo las cualidades de los diferentes tipos de morteros que podemos encontrar en el mercado. ¿Estamos listos? ¡Atento que vamos!

– Mortero de cemento: siendo el tipo de mortero más utilizado y por eso te lo citamos en primer lugar, su utilización está extendida tanto en la construcción, como por albañiles y profesional del bricolaje.

Estamos hablando de un producto polivalente que en todo caso, su calidad y eficacia vendrá mercada en virtud del cemento que se utilice para la elaboración del mortero, siendo de vital importancia para su creación, una correcta mezcla de la arena con el cemento, para lograr mejores propiedades. En todo caso, no escatimes en gasto, porque con una cantidad pobre o en exceso de cemento de mala calidad, el profesional no podrá trabajar de forma eficaz con él.

Este tipo de mortero, el de cemento, suele ser utilizado, aunque no solamente para esto; para la construcción de muros de ladrillos así como la reparación de suelos.

– Mortero seco: al hablar de mortero seco lo estamos haciendo sobre un producto que viene preparado de fábrica y solo necesitarás de agua para proceder a su mezcla.

En este caso, su uso está extendido en trabajos tales como restauraciones o enfocados.

– Mortero de cal: entre sus “ingredientes”, al definirte el mortero de cal lo podríamos hacer de un modo coloquial, como un producto que nace de la mezcla de cal, agua y diferentes tipos de áridos.

Entre los principales usos en el sector del bricolaje, restauración y construcción, nos encontramos con una gran plasticidad que se traduce en un uso habitual en la creación de muros y colocación de ladrillos.

– Mortero refractario: en este caso, esta variedad de mortero es la más resistente de todas a altas temperaturas, por lo que se ha normalizado su uso a la hora de instalar o reparar tanto chimeneas como hornos. Por si fuera poco, sus propiedades son perfectas para la salida de humos sin que ello afecta a su consistencia.

– Mortero monocapa: se trata de un mortero caracterizado por venir preparado, por lo que solo deberás añadir el agua correspondiente a la cantidad que estipule el fabricante.

– Mortero cola: como su nombre indica, es un mortero con grandes cualidades de agarre, estando extendido su utilización en suelos y paredes, así como cerámicas.

No es más que el cemento portland pero apoyado con resinas así como áridos, además, casi ni agua necesita, al contrario que otros de los tipos mencionados anteriormente.

Ahora que ya conoces los tipos y diferencias de cementos y morteros, no dudes en dejar si tus conocimientos no son los necesarios, cualquier obra o reforma en manos de profesionales, ya que puedes verte capacitado pero finalmente un mal trabajo se traduzca en más horas de trabajo para la empresa que finalmente tenga que arreglar tu “chapuza”.

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